Tratamientos disponibles
Hoy existen más opciones que nunca. Conozca la estrategia general, los tratamientos uno por uno y las nuevas terapias dirigidas aprobadas en los últimos años.
⏱ Tiempo de lectura: 9 minutos
En los últimos cinco años se han aprobado siete nuevas terapias para la miastenia gravis. Esto representa el mayor cambio en el tratamiento de la enfermedad en décadas. La mayoría de los pacientes alcanza un control muy bueno o excelente con la combinación adecuada.
La meta no es solo "mejorar": es alcanzar lo que las guías internacionales llaman manifestaciones mínimas o remisión, con efectos adversos también mínimos.
Estrategia general · Pirámide de tratamiento
El tratamiento se construye en capas, según la gravedad y el subtipo de cada paciente:
Tratamiento sintomático
Piridostigmina
Inmunosupresión convencional
Corticoides · Azatioprina · Micofenolato · Metotrexato · Tacrolimus / ciclosporina
Terapias dirigidas modernas
Rituximab · Inhibidores del complemento (eculizumab, ravulizumab, zilucoplan) · Inhibidores del FcRn (efgartigimod, rozanolixizumab)
Rescate o crisis
Inmunoglobulina endovenosa (IGIV) · Plasmaféresis
Cirugía
Timectomía (extracción del timo) en casos seleccionados
Los tratamientos uno por uno
Piridostigmina (sintomático)
Tratamiento de primera línea en casi todos los pacientes. No actúa sobre el sistema inmunitario, sino que aumenta la cantidad de acetilcolina disponible en la unión neuromuscular. El efecto comienza en 30–60 minutos y dura unas horas. Se administra por vía oral, generalmente cada 4–6 horas.
Efectos adversos comunes: cólicos abdominales, diarrea, sudoración, aumento de saliva.
Corticoides (prednisona)
El inmunosupresor más utilizado a corto y mediano plazo. Se inicia en dosis moderadas y se aumenta progresivamente para reducir el riesgo de un empeoramiento transitorio paradójico al inicio. La meta a largo plazo es reducir la dosis al máximo posible (idealmente bajo 10 mg/día o suspender).
Vigilar: peso, hipertensión, diabetes esteroidea, osteoporosis, cataratas, infecciones. Su neurólogo coordinará suplementación con calcio, vitamina D y, según el caso, protección gástrica.
Inmunosupresores ahorradores de corticoides
Permiten reducir la dosis de corticoide y mantener el control a largo plazo. Su efecto es lento (semanas a meses), por lo que se usan en combinación con corticoide al inicio.
- Azatioprina: ampliamente utilizada, eficaz, buen perfil a largo plazo.
- Micofenolato mofetilo: alternativa frecuente, generalmente bien tolerada.
- Metotrexato: opción adicional, con evidencia razonable.
- Tacrolimus / ciclosporina: alternativas en casos seleccionados.
Rituximab
Anticuerpo monoclonal que elimina las células B (productoras de anticuerpos). Es especialmente eficaz en la MG anti-MuSK, donde puede inducir remisión sostenida. En la MG-AChR su rol es más controvertido. Se administra por vía endovenosa, en ciclos cada 6–12 meses.
Tratamientos de rescate (crisis)
Cuando la enfermedad se descompensa rápidamente, se utilizan terapias de acción rápida que actúan en horas o días:
- Inmunoglobulina endovenosa (IGIV): infusión durante 2–5 días.
- Plasmaféresis: elimina los anticuerpos circulantes en una serie de sesiones.
Eficacia comparable. La elección depende de disponibilidad, comorbilidades y urgencia.
Timectomía (cirugía del timo)
Opción eficaz en pacientes seleccionados. Se recomienda especialmente en:
- Pacientes con timoma (siempre indicada).
- MG-AChR positiva, generalizada, sin timoma, idealmente entre los 18 y 65 años. El estudio MGTX (NEJM 2016) demostró mejoría clínica y reducción de la dosis de corticoides.
En la MG-MuSK no se recomienda de rutina, ya que su beneficio no está demostrado.
Nuevas terapias dirigidas (2017–2024)
Atacan mecanismos específicos de la enfermedad. Su uso se reserva, en general, para MG generalizada anti-AChR positiva con mal control con tratamiento convencional.
| Fármaco | Mecanismo | Vía | Frecuencia | Indicación |
|---|---|---|---|---|
| Eculizumab | Anti-C5 (complemento) | Endovenoso | Cada 2 sem | MG-AChR refractaria |
| Ravulizumab | Anti-C5 (complemento) | Endovenoso | Cada 8 sem | MG-AChR refractaria |
| Zilucoplan | Anti-C5 (complemento) | Subcutáneo | Diario | MG-AChR generalizada |
| Efgartigimod | Anti-FcRn | EV o subcutáneo | Ciclos | MG-AChR generalizada |
| Rozanolixizumab | Anti-FcRn | Subcutáneo | Ciclos | MG-AChR y MG-MuSK |
Medicamentos que conviene evitar
Algunos medicamentos pueden empeorar significativamente los síntomas. Es fundamental que su médico de cabecera, dentista, anestesista y cualquier especialista que le atienda sepan que usted tiene MG antes de prescribirle algo nuevo. Recomendamos llevar siempre una tarjeta de identificación o aviso en la cartera.
Aminoglucósidos (gentamicina, amikacina), telitromicina, fluoroquinolonas (ciprofloxacino, levofloxacino).
Betabloqueadores (propranolol, atenolol). Si son imprescindibles, usar con vigilancia.
Quinidina, procainamida.
Relajantes musculares no despolarizantes (alertar siempre al anestesista).
Magnesio endovenoso a dosis altas.
Inhibidores de checkpoint (pembrolizumab, nivolumab) — pueden inducir o desencadenar MG.
D-penicilamina, interferón, estatinas (vigilancia, no contraindicación absoluta).
Esta lista no es exhaustiva. Siempre que le prescriban un medicamento nuevo, infórmeles que tiene miastenia y, si es posible, consulte con su neurólogo antes de iniciarlo.
Conocer su tratamiento es solo una parte. Aprenda también cómo el autocuidado, el ejercicio y la vida cotidiana influyen en cómo se siente.
Referencias
- Saccà F et al. Eur J Neurol 2023;30(12):3854-3867. DOI: 10.1111/ene.15872
- Smith AG et al. Adv Ther 2024;41(12):4628-4647. DOI: 10.1007/s12325-024-03014-5
- Wolfe GI et al. Randomized Trial of Thymectomy in Myasthenia Gravis. NEJM 2016;375(6):511-22. DOI: 10.1056/NEJMoa1602489
- Narayanaswami P et al. Neurology 2021;96(3):114-122. DOI: 10.1212/WNL.0000000000011124
- Davalos L, Kushlaf H. Semin Respir Crit Care Med 2024;46(3):250-258. DOI: 10.1055/a-2463-3385
- Dalakas MC. Curr Opin Neurol 2020;33(5):545-552. DOI: 10.1097/WCO.0000000000000858
- Hehir MK, Howard JF. Int Rev Neurobiol 2025;183:161-178. DOI: 10.1016/bs.irn.2025.04.019